
Zonas verdes de comunidades de vecinos con plan anual
¿La junta tiene que aprobar el gasto? Preparamos el presupuesto por escrito, con cada trabajo del año detallado para votarlo.
Comunidades y urbanizaciones
Zizur Mayor está lleno de urbanizaciones con zonas verdes y piscina, además de adosados y chalets, y es de donde más mantenimiento nos piden. Dejamos césped y setos listos para abrir la piscina y seguimos el ritmo de la primavera.
Urbanizaciones con piscina que abren la temporada con la playa resembrada, los setos altos recortados y el riego ya revisado.

¿La junta tiene que aprobar el gasto? Preparamos el presupuesto por escrito, con cada trabajo del año detallado para votarlo.
Comunidades y urbanizaciones
En un adosado con jardín pequeño suele bastar una visita al mes en invierno; en primavera conviene venir bastante más a menudo.
Jardines de particulares
Si la nave tiene una parcela sin uso detrás, la desbrozamos antes del verano para que la hierba seca no sea un riesgo de fuego.
Zonas verdes de empresas
Consejo: desbroza la parcela antes de que apriete el calor; la hierba seca pegada a la casa es lo primero que prende.
Fincas y parcelas
En las visitas de mantenimiento la siega va con su recogida: no dejamos hierba cortada por encima que amarillee el césped.
Corte y cuidado del césped
Consejo: programa el riego de madrugada; con menos viento y sin sol, el agua llega a la raíz en vez de evaporarse.
Riego automático
¿Árbol de jardín que quita la luz de una ventana? Lo aclaramos con una poda de mantenimiento en lugar de cortar a lo bruto.
Poda de setos y árboles
Dentro del plan de mantenimiento, el abonado tiene su sitio en el calendario: primavera, final del verano y otoño.
Plagas y abonado
Antes de entrar con la desbrozadora recorremos el terreno buscando piedras, alambres y tapas de arqueta escondidas.
Desbroce de terrenos
Si el árbol está en una zona comunitaria, preparamos la información para que el administrador lo lleve a la junta.
Tala de árbolesEn una urbanización con piscina el calendario lo marca la apertura de la temporada de baño. Antes de esa fecha escarificamos el césped de la playa si tiene fieltro, resembramos lo que quedó pelado del verano anterior, recortamos los setos que la rodean y dejamos el riego revisado para que ningún aspersor moje las tumbonas ni la lámina de agua. Durante el verano segamos a primera hora o en la franja que pacte la comunidad, sin coincidir con los bañistas, y recogemos el corte, que flotando en el vaso es lo que más se nota.
Muchas de estas piscinas están cerradas por setos altos de arizónica o de laurel que dan intimidad y que, si se dejan, se comen la playa y se quedan pelados por abajo. Los recortamos para que la base quede más ancha que la parte de arriba y le siga llegando la luz. Los árboles cercanos al vaso sueltan hoja en otoño y flor en primavera; con la piscina cerrada, retiramos todo eso de la cubierta y del césped para que no se pudra encima durante el invierno.
La primavera en la Cuenca es lluviosa y templada, y entre abril y junio el césped crece tan deprisa que una comunidad que deja pasar un mes sin segar se encuentra con un prado. Por eso en esa época subimos a una visita semanal y la espaciamos en cuanto llega el calor seco, cuando lo prudente es cortar más alto y regar al amanecer. En los adosados y chalets con jardín propio aplicamos el mismo criterio, con visitas quincenales o mensuales según la época.
Población: ~15.300 hab.
Desde Pamplona: A unos 5 km de Pamplona
Para una urbanización con piscina, dinos en qué fecha abre la temporada de baño, qué setos rodean el recinto y si hay árboles que tiren hoja al vaso. Así planteamos el calendario de primavera hacia atrás desde la apertura, sin prisas de última hora.
Conviene ponerse con ello en plena primavera, bastante antes de abrir. Es cuando el césped responde bien al escarificado y a la resiembra, y cuando los setos admiten un buen recorte. Si se deja para la víspera de la apertura, la hierba nueva no llega a cerrar y la playa estrena temporada con calvas.
Sí. Pactamos con la comunidad un horario de mañana temprano, antes de que abra la piscina, o los días en que esté cerrada por limpieza. Recogemos la hierba cortada y soplamos los bordes del vaso y los caminos, para que no quede verde flotando ni pegado a los pies.
Lo que está marrón por dentro ya no rebrota, así que no conviene cortar hasta esa zona. Recortamos solo la parte verde, damos al seto un perfil más ancho en la base para que entre luz y revisamos si hay hongos o falta de agua. Si un tramo está muerto, valoramos contigo sustituir esas plantas.
Sí, es el trabajo que más hacemos aquí. Recorremos la urbanización con el administrador o con el presidente, vemos césped, setos, arbolado, riego y playa de la piscina, y preparamos un plan con la frecuencia de cada época y los trabajos de temporada, presupuestado para que lo apruebe la junta.
Porque la hierba larga da sombra a su propia raíz y el suelo pierde menos agua. Con el sol de julio y agosto, un corte bajo deja el césped amarillo enseguida y abre la puerta a las malas hierbas. En primavera bajamos algo la altura y, cuando aprieta el calor, la subimos.
Cuéntanos si la urbanización tiene setos altos y riego automático, y cuándo abre la piscina, para cuadrar el calendario de primavera.