
Particulares
Consejo: no siegues muy bajo en julio para ganar tiempo, que el césped se quema; lo dejamos algo más alto y aguanta mejor el calor.
Jardines de particulares
Cordovilla es un concejo de Galar con casas unifamiliares de jardín propio y alguna nave en sus bordes. Llevamos esos jardines con un calendario que cambia con la época: más visitas cuando el césped se dispara, menos en pleno invierno.
Casas unifamiliares con parcela y alguna nave en los bordes del pueblo, con siega, setos de linde y riego que cambian con la época.

Consejo: no siegues muy bajo en julio para ganar tiempo, que el césped se quema; lo dejamos algo más alto y aguanta mejor el calor.
Jardines de particulares
Si la parcela lleva años sin tocar, empezamos con una limpieza a fondo y luego pasamos a un mantenimiento periódico más ligero.
Fincas y parcelas
Los márgenes de la parcela junto a la valla afean cualquier nave si se descuidan; los metemos en el desbroce periódico del plan.
Zonas verdes de empresas
Cuando vemos un aspersor roto o un árbol que conviene revisar, avisamos al administrador antes de que se convierta en una avería.
Comunidades y urbanizaciones
Abonamos el césped por temporada, sin pasarnos, para que tenga color en primavera y llegue fuerte al calor del verano.
Corte y cuidado del césped
En verano hacemos poda en verde de setos y arbustos para mantener la forma, sin cortes fuertes que los debiliten.
Poda de setos y árboles
Cerramos el riego en otoño: cortamos el agua, vaciamos las tuberías y dejamos el programador en reposo hasta la primavera.
Riego automático
Desbrozamos jardines comidos por la hierba antes de empezar un mantenimiento, para que la primera siega sea posible.
Desbroce de terrenos
Consejo: en una comunidad, pide que los tratamientos se avisen a los vecinos con tiempo; nosotros lo hacemos con el administrador.
Plagas y abonado
¿Árbol en suelo público que molesta a tu casa? Puede necesitar permiso del ayuntamiento; si es así, te lo indicamos.
Tala de árbolesEn una casa con parcela el trabajo de cada visita se parece, pero nunca es idéntico. Entre abril y junio el césped crece tan deprisa que, si pasan tres semanas entre siegas, hay que cortar demasiado de una vez y la pradera amarillea; por eso en esa época proponemos venir cada semana o cada quince días. En lo más frío del invierno basta con una pasada al mes para recoger hoja, mirar los setos y comprobar que la helada no ha roto nada.
Los setos que separan una casa de la de al lado son los que más roces evitan si se cuidan a tiempo. Los recortamos por las dos caras cuando el vecino nos deja pasar, algo más estrechos arriba que abajo, para que la luz llegue hasta el pie y no se queden pelados por dentro. En el riego, cada parcela suele repartirse en varios sectores: el césped, los parterres con goteo y algún seto. Comprobamos que cada uno moja lo suyo y nada más, y cambiamos los tiempos al pasar de la primavera al verano.
En los bordes del pueblo hay también alguna nave con su franja de césped junto a la puerta y un margen que linda con un camino o con una parcela vacía. Ahí el ritmo es más pausado: siega de la entrada, desbroce del margen antes de que la hierba se seque en julio y recorte de los arbustos que tapan el rótulo. Lo hacemos a la hora que nos indiquen, para no coincidir con la carga y descarga.
Población: ~600 hab.
Desde Pamplona: A unos 4 km de Pamplona
Cuéntanos cuántos metros tiene la parcela, qué parte es césped y cuántos metros de seto la rodean. Si hay riego automático, dinos cuántos sectores marca el programador: así llegamos a la visita sabiendo qué mirar primero.
Depende del jardín, pero en una casa con parcela lo normal es una visita cada semana o cada quince días de abril a octubre, y una al mes de noviembre a marzo. En la primera visita te dejamos ese calendario por escrito y lo vamos afinando: si un año la primavera viene muy lluviosa y el césped no para de crecer, adelantamos alguna pasada.
Lo que pide la época. Mientras el césped crece: siega a la altura que toca, perfilado de bordes, limpieza de hierba en los parterres y un vistazo al riego. Cada cierto tiempo, recorte de setos y arbustos. En otoño, recogida de hoja; en invierno, poda de frutales y repaso de lo que haya podido dañar el frío. Al terminar te dejamos un parte con lo hecho y lo que hemos visto.
Sí, siempre que podamos llegar a esa cara desde tu parcela o el vecino nos deje entrar por la suya. Un seto de linde que solo se recorta por un lado acaba torcido y cada año un poco más ancho. Si al vecino también le interesa que llevemos su jardín, juntamos las dos casas en la misma jornada y cada uno recibe su propio presupuesto.
Seguimos viniendo según el calendario, y en agosto es cuando más se agradece. Antes de que os marchéis repasamos los tiempos del programador para los días de más calor, y si algún sector falla mientras estáis fuera lo arreglamos y os avisamos por teléfono. A la vuelta os encontráis el césped segado a su altura y los parterres limpios.
Sí. Para una nave planteamos un calendario más espaciado que para una vivienda: siega de la franja de entrada, recorte de arbustos y desbroce de márgenes, sobre todo antes del verano, cuando la hierba seca puede prender. El presupuesto puede ser anual o por visitas, y trabajamos a la hora que mejor os venga para no estorbar a la actividad.
Cuéntanos qué parte de la parcela es césped, cuánto seto la rodea y si el riego es automático, y vamos a verla.