
Urbanizaciones con piscina, setos y riego comunitario
Donde juegan niños señalizamos la zona, paramos la máquina si alguien se acerca y no dejamos nada por el suelo al acabar.
Comunidades y urbanizaciones
Sarriguren es un barrio reciente de bloques con zonas verdes amplias entre portales, rodeado de oficinas y empresas. Llevamos esos espacios con un plan que reparte siega, riego y setos por temporada, y un parte que le llega al administrador.
Zonas verdes amplias entre bloques nuevos, con riego de muchos sectores, y oficinas que quieren la entrada siempre en orden.

Donde juegan niños señalizamos la zona, paramos la máquina si alguien se acerca y no dejamos nada por el suelo al acabar.
Comunidades y urbanizaciones
Si la sede tiene riego automático, lo ponemos en marcha en primavera, lo ajustamos en verano y lo vaciamos antes de las heladas.
Zonas verdes de empresas
Nos llevamos la hierba segada y los restos de poda, así que no tienes que llenar bolsas ni hacer viajes con el coche.
Jardines de particulares
Consejo: señala en un plano los pozos, las tomas de agua y las piedras grandes de la finca; evita sustos con la desbrozadora.
Fincas y parcelas
Las hojas del otoño encima del césped lo ahogan en poco tiempo; las retiramos en las visitas antes de que dejen manchas.
Corte y cuidado del césped
¿Riego por goteo en jardineras y macizos? Lo instalamos o lo ampliamos con su propio sector, separado del césped.
Riego automático
Los arbustos de flor no se podan todos igual: unos después de florecer y otros en invierno. Los miramos uno a uno.
Poda de setos y árboles
Tratamos con lo autorizado para jardín, cuando toca y donde hace falta, sin rociar todo el jardín por un par de plantas.
Plagas y abonado
Consejo: avisa a los vecinos de la parcela el día del desbroce; el ruido dura unas horas y suelen agradecer saberlo.
Desbroce de terrenos
Si un árbol muerto sigue de pie, conviene quitarlo antes del invierno: el viento y la nieve lo tumban sin avisar.
Tala de árbolesEn los bloques nuevos de Sarriguren las zonas comunes son extensas: praderas de césped entre edificios, setos que marcan los caminos y árboles plantados cuando se urbanizó el barrio, que ahora empiezan a dar sombra de verdad. En superficies así organizamos la siega por zonas, para no dejar ninguna a medias, y subimos la altura de corte en verano para que el sol no queme la pradera. Donde el paso diario de vecinos y perros abre una senda en el césped, resembramos en otoño o proponemos otra solución para ese tramo.
El riego de estas comunidades es grande, con muchos sectores, y es donde más agua se escapa sin que nadie lo note. En la puesta en marcha de primavera abrimos sector a sector, enderezamos los aspersores que mojan la acera o la fachada y buscamos fugas, que se delatan en una mancha más verde que el resto o en un charco que no se seca. Al llegar las heladas cerramos y vaciamos la instalación para que no reviente ninguna tubería.
En las oficinas y empresas del entorno el jardín es la entrada al edificio, y lo ven clientes y plantilla cada mañana. Ahí cuidamos sobre todo que el césped de la entrada esté segado, los setos recortados y los parterres sin hierba, y trabajamos fuera de las horas de más movimiento. Con un presupuesto anual queda cubierto todo el año, sin tener que llamarnos para cada cosa.
Población: ~13.500 hab.
Desde Pamplona: A unos 6 km de Pamplona
Para una comunidad, nos sirve una captura del mapa con las zonas comunes marcadas y cuántos sectores tiene el riego. Si es una oficina o una nave, dinos a qué horas entra y sale la gente: así planteamos las visitas para no cruzarnos con nadie.
Sí. En comunidades con mucha superficie preparamos un calendario que reparte el trabajo por zonas, de modo que en cada visita quede terminada una parte completa y a lo largo del ciclo se cubra todo. El presupuesto va por escrito y desglosado por temporadas, para que el administrador pueda presentarlo en la junta tal como está.
Casi siempre por una de tres cosas: el riego no llega bien a ese trozo, el corte es demasiado bajo para el calor o el suelo está muy apelmazado por el paso de gente. Lo miramos en la visita: si es el riego, ajustamos aspersores o tiempos; si es la siega, subimos la altura; si es compactación, proponemos un aireado en otoño, cuando el césped se recupera mejor.
Sí, y compensa. Hay dos revisiones que no se saltan: la de primavera, al ponerlo en marcha, y la de otoño, al cerrarlo y vaciarlo antes de las heladas. Entre medias, en cada visita echamos un ojo a los sectores que vemos funcionar. Una electroválvula que se queda abierta de madrugada puede gastar muchísima agua antes de que alguien se dé cuenta.
Sí. El horario lo pactamos con vosotros: muchas empresas prefieren que la siega y el soplador vayan a primera hora o en el día con menos visitas. Las tareas largas, como la poda de setos o un escarificado, las programamos con aviso, y dejamos la entrada recogida antes de que llegue la gente.
Los revisamos en las visitas y proponemos su poda cuando toca. Muchos se plantaron jóvenes y hoy tienen ramas bajas sobre los caminos o rozando fachadas y farolas, y una poda de formación a tiempo evita cortes grandes más adelante. Si alguno tiene raíces que levantan la acera o parece enfermo, lo anotamos en el parte para que la comunidad decida.
Cuéntanos cuántos sectores tiene el riego y qué superficie ocupan las zonas comunes, y te proponemos un calendario por temporadas.